22 abr. 2014

A opinión personal #Divergente


El día de ayer pasé uno de los momentos más emocionantes de mi carrera; obtuve mi título de licenciado y ¿qué mejor recompensa que relajarse en la noche con una película acompañado de una amiga? Nuestra elección: #Divergente.

Había visto el trailer anteriormente y me pareció una opción simpática como para 'pasar el rato' y no me equivoqué; la trama estuvo interesante desde el comienzo, en donde buscan 'ubicarte' en uno de las facciones de la sociedad expresada por la autora: Verdad, Abnegación, Osadía, Erudición, Cordialidad o Ninguna de las Anteriores o los 'Sin Facciones'. 


La protagonista nace en una de las facciones (que se llamarían distritos, países, fragmentos...) del nuevo régimen social en Chicago, y tiene que elegir a dónde pertenecer. No sé ustedes, pero yo me demoro una vida en escoger porque siempre la pienso demasiado, incluso en el ámbito profesional, le daba vueltas y vueltas y no me imagino la presión que la joven debió haber estado pasando, especialmente cuando sientes la presión de elegir entre lo que verdaderamente eres, lo que tu familia espera de ti, o lo que la sociedad quiere que seas.

La forma en cómo uno está dirigido a una de las facciones se da como los actuales test psicológicos, lo cual me pareció mostro porque me encantan; me fascina conocer siempre más de mí mismo. La única diferencia es que en la película lo enfocaron en cómo uno reacciona ante frustraciones, miedos y/o fobias. 

Beatrice salió con más de una facción, por eso se llama divergente y ellos son buscados porque 'atentan contra el sistema'. Seguramente yo también hubiera salido como ella porque hasta ahora no me ubico en uno de los 5. Somos personas y todos somos muy complejas como para poder encasillarnos en algún segmento, aunque es natural que la gente quiera saber 'a dónde pertenece' y creo que ese fue el gancho.


La trama fue entretenida pero, no mentiré, sentí que quisieron hacer una copia subconsciente de Hunger Games, especialmente por la personalidad de la protagonista, pero seguro fue una 'inspiración' o quién sabe, porque otro tipo de 'héroe' no podría haber encajado en el estereotipo que todos conocemos. 

A pesar de lo que se va descubriendo a lo largo de la misma, para mí, en ningún momento fue aburrida. Es más, el final abierto me pareció apropiado para dejar la puerta al segundo libro, el cual está en camino y seguramente veré otra vez con la misma amiga con la que fui ayer.

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