15 nov. 2015

A opinión personal #Pasantedemoda


El trabajo, a veces, puede llegar a ser extenuante por todos los pendientes y responsabilidades que uno tiene que llegar a cumplir en un periodo de tiempo muy corto. En especial, como comunicadores,  y seguramente en muchas otras carreras, todo te lo piden "para ayer", situación que, definitivamente uno detesta. Sin embargo, no todo es tan negativo respecto al trabajo, porque cuando es algo que uno ama y siente pasión por lo que hace, la experiencia que se gana y las personas que llegas a conocer son atributos que dejan una huella y un valor agregado en un profesional. Es, justamente, por eso que decidí hacer un post (algo tardío) de esta película, con la cual, seguramente, muchos se han sentido identificados: Pasante de moda.

Una vez escuché: "Si eres bueno en lo que haces, cobra por ello", frase que ha calado bastante en mí, y es el reflejo de una generación de jóvenes que está surgiendo en el mercado, la cual busca nuevas pasiones, en donde puedan expresar y desenvolver sus talentos: los millennials; siendo Jules la protagonista, modista empresaria y exitosa, que desarrolló su propio negocio de ventas por internet junto con un grupo de jóvenes y se convirtió en un boom. Situación que muchos jóvenes, en la actualidad, están experimentando, lo cual es muy bueno y "felicitable". No cualquiera se lanza a la piscina, así de fácil.


Por otro lado, el papel de Robert De Niro (Ben) me llegó al corazón, porque, indirectamente, lo relacioné con mi abuelo. Él pertenece a una generación mayor que busca invertir su tiempo en actividades que lo distraigan, sin importarle mucho la retribución económica, porque dicha motivación extrínseca ya no genera un diferencial. Es más, recuerdo que una profesora me comentó que, generalmente, cuando uno es adulto mayor pierde el miedo para hacer y/o decir muchas cosas, porque, en cierta forma, ya no hay nada qué perder.

Sin irme mucho por las ramas, lo siento, a veces suelo hacerlo, la trama que se desarrolla entre estos dos personajes me atrajo mucho y por un momento sentí que Ben se convirtió en una forma paterna de Jules. Asimismo, algo que llamó mi atención fue que ella no quería ser dominada por nadie, al momento que le informaron que debía tener un jefe. No les voy a mentir, debe ser difícil sentirse dominado, pero, por otro lado, un poco a ayuda , a veces, no cae mal, en especial si es de un experto en la materia, ¿no les parece? Seguramente, Jules lo tomó muy a lo personal, pero yo lo veo más desde el enfoque laboral; claro que es solo una humilde opinión.


Respecto a la locación y a los detalles en la trama; todo perfecto. Desde los looks de la gerenta que, en cierta forma, se relacionaban con la trama (por si era una escena tierna o un poco tensa), hasta el guión, el cual reflejaba muchas de las circunstancias que una persona que trabaja puede atravesar en el aspecto personal y/o familiar.


Finalmente, hay algo muy cierto. La relación entre el colaborador y el empleador es algo fundamental para el clima organizacional de una empresa y si, de casualidad, alguno de los que están leyendo el post tiene personal a cargo, hay que tener muy presente esto, porque cuando la gente se va, no es que reuncie al puesto, sino al jefe y, por sobre todas las cosas, debemos recordar que trabajamos con PERSONAS.


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